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Siete planes por Extremadura y Portugal para desconectar en el puente de diciembre

Una recorrido por el Patrimonio de la Euroace, relajarse en las Termas de Monfortinho o recorrer los mercados navideños de Badajoz y Lisboa

Este año, diciembre llega pisando fuerte. El viernes 6 de Diciembre, Día de la Constitución, y el lunes 9, el día siguiente a la fiesta de la Inmaculada Concepción enlazan cuatro días de puente perfectos para desconectar viajando antes de Navidad. Aquí tiene diez sugerencias muy variadas, desde relajarse en la playa hasta disfrutar de la naturaleza pasando por planear una escapada urbana.

Ducha escocesa en las Termas de Monfortinho. Foto: RAYANOS MAGAZINE. 

1. Modo avión en Monfortinho. A apenas dos kilómetros de la frontera, a orillas del río Eljas, se encuentra el paraíso terrenal. Una aldea de apariencia abandonada en la que abunda el Vende-Se y escasea la cobertura entre árboles cubiertos por coloridos paños de ganchillo. Es la bienvenida que dan las Termas de Monfortinho,un balneario enclavado en un entorno natural de gran belleza que invita a desconectar y relajarse a través de un viaje saludable y milagroso. Saldrá de allí como nuevo.

El tradicional tranvía lisboeta. Foto: JUAN JOSÉ RENTERO.

2. Recorrer los mercados navideños de Lisboa. Su aire bohemio, sus fachadas de azulejos y los balcones llenos de ropa colgada son algunos de los encantos con los que enamora Lisboa durante todo el año. Pero en Navidad el armamento se multiplica. Durante todo el mes de diciembre, la ciudad se ilumina con multitud de bombillas y las calles se impregnan del olor a castañas asadas, especialmente en sus mercados navideños callejeros. Apúntese el de Alvade, que se ha convertido en uno de los preferidos por los lisboetas con sus entrañables casitas de madera, y el novedoso del mirador de Santa Catalina, cuyos puestos se centran en la artesanía y dulces locales.

Templo de Diana, en Évora. Foto: CÁMARA MUNICIPAL DE ÉVORA.

3. El Patrimonio de la Humanidad de la Euroace. De la Lusitania romana a la Corona de Castilla más real, pasando por una de las más ricas regiones del Al Andalus. Las referencias (y estímulos) de un viaje por la Extremadura y el Alentejo más patrimoniales son inabarcables. A cada paso, el viajero se transporta en el tiempo con vestigios declarados de excepcional valor mundial, y es que las dos regiones rayanas aglutinan hasta cuatro ciudades Patrimonio de la Humanidad - Cáceres, Mérida, Elvas y Évora - que fácilmente pueden conocerse en un fin de semana.


Vecino de Jarandilla de la Vera en Los escobazos. Foto: ANTONIO.

4. Los escobazos de Jarandilla de la Vera. A golpe de escobazo de brazo encendido es como manda la tradición celebrar la Inmaculada Concepción en Jarandilla de la Vera. Según cuentan los más mayores, Los escobazos nació de una costumbre pastoril: cuando éstos regresaban de la sierra lo hacían alumbrándose con escobones de retama prendidos, y al llegar al pueblo lo apagaban a golpes, dándose escobazos amistosos unos a otros. En conmemoración, cada 7 de diciembre las calles de Jarandilla se vuelven un espectáculo de luz, fuego y caballería, y es que los vecinos se unen cantando coplas tradicionales a ritmo de cacerolas, sartenes y botellas de anís, entre otros instrumentos caseros.

San Martín de Trevejo, en Sierra de Gata. Foto: DEMÓFILO.

5. Un recorrido por las raíces de ‘a fala’ serragateña. Los valverdeirus, lagarteirus y mañegus estarán encantados de recibirle y explicarle en primera persona cómo sobrevive ‘a fala’, la lengua romance que solo se hable en estos tres pueblos de Sierra de Gata. Un viaje por Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo le permitirán, además de conocer el Valle del Jálama, descubrir la arquitectura natural y el ecosistema autóctono del pulmón verde extremeño, descubrirun destino único en el mundo.

Plaza de España iluminada, en Badajoz. Foto: PEDRO C-ZC.

6. Badajoz, ciudad encendida por Navidad. Desde hace un tiempo, la iluminación de Badajoz se personaliza acorde a la cita que marca el calendario. Su Carnaval, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, o su fiesta de Los Palomos cobran especial protagonismo en el callejero a través de millones de bombilla. Pero si algún encendido es espectacular es el de su iluminación navideña. Desde la gran bola de Navidad que preside la Avenida de Huelva hasta el enorme pino que se enciende a los pies de la catedral pasando por el tradicional Cortilandia de El Corte Inglés, la capital pacense se envuelve de magia durante la época navideña. La treintena de casetas del mercado navideño de San Francisco, repletas de artesanía local, tampoco tiene desperdicio.

Mirador de Monsaraz a Alqueva. Foto: RUTE GONÇALVES.

7. Un ‘road trip’ por los pueblos bañados por Alqueva. Más allá de ser un Gran Lago - el de mayores dimensiones de la Europa Occidental - y una fuente de energía y regadío para la Raya extremeño-alentejana, Alqueva es un auténtico parque natural. Y un encuentro de la cultura rayana. Disfruta del puente de Diciembre recorriendo sus encantos, desde la monumentalidad de Olivenza hasta la fortaleza de Monsaraz al mismo tiempo que saboreas los más placenteros vinos alentejanos de Mourão o el más exquisito bacalao portugués.